misericordia

noviembre 23, 2016

Don Bosco, Evangelizador y Educador sensible a la Misericordia de Dios

sdb miserDon Bosco era, por encima de todo, un prebístero lleno de Dios en su corazón. Y con un corazón de educador que buscaba siempre suscitar en sus muchachos el sentido religioso y la confianza en Dios. Naturalmente no podemos imaginarnos a un Don Bosco fuera de su tiempo, ni de la mirada religiosa y teológica de aquella época, pero es bien cierto que la concepción y representación de Dios a la que llega Don Bosco en su madurez como sacerdote y educador es fruto de un largo camino recorrido.

Sabemos por la historia salesiana  que en su infancia predomina la imagen de un Dios severo. Mamá Margarita, auténtica catequista de Juanito Bosco, le inculcaba el sentido de la presencia universal de Dios y de su justicia rigurosa: “Dios te ve era la palabra con la que les recordaba que siempre se encontraban bajo la mirada del Dios grande que un día los habría de juzgar”.  Al mismo tiempo les transmitía el sentimiento de agradecimiento al Dios creador, omnipotente, que daba los bienes de las cosechas pero también las tempestades y la pérdida de las mismas. Cuando se perdía una cosecha a causa del granizo o de otras circunstancias naturales, Mamá Margarita decía a los suyos en casa: “El Señor nos lo había dado, el Señor nos lo ha quitado. Él es el dueño. Todo será para mayor bien; pero sabed que para los malos son castigos y que con Dios no se juega” .

agosto 10, 2018

Una pastoral de la misericordia

La palabra misericordia “viene de miserere: compadecerse por un infeliz (miser, desdichado, miserable), y de cor: tener corazón por los aplastados por la vida. Y significa abrirse a sus necesidades desde las mismas entrañas”. Nuestro mundo presenta múltiples heridas, que hay que curar, como dice el papa Francisco, “como en un hospital de campaña”.

Un buen ejemplo nos lo ofreció él mismo el 18 de enero de 2015 en su viaje a Filipinas. Una niña de 12 años, Glizelle, que vivió en la calle y sufrió explotación, le dirigió entre sollozos esta tremenda pregunta, en nombre de los niños y mujeres marginados: “¿Por qué Dios permitió todo esto, si los niños no somos culpables? ¿Por qué tan poca gente nos ayuda?” Recomendamos mejor ver la impactante escena de las palabras de la niña, el abrazo con el Papa y la respuesta de éste. Esas imágenes son la misericordia en acción.

septiembre 26, 2018

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pastores

Las parábolas de la misericordia

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En el capítulo 15 del Evangelio de San Lucas, se nos presentan tres parábolas o comparaciones que son ejemplos de la misericordia de Dios para con los hombres: el buen pastor que busca a la oveja perdida, dejando a las otras 99 en el redil hasta que encuentra a la centésima, que estaba extraviada. Aparece también la mujer que había perdido una moneda y barre incansablemente la casa hasta que la encuentra. Y se nos habla de un padre que acoge amorosamente al hijo ingrato y derrochador, a la vez que también muestra su confianza al hijo responsable que había permanecido junto a él.

Son figuras de la solicitud paterna y misericordiosa. “En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia… En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón” (Papa Francisco, Bula Misericordiae vultus, n. 9).