misericordia

agosto 10, 2018

Una pastoral de la misericordia

La palabra misericordia “viene de miserere: compadecerse por un infeliz (miser, desdichado, miserable), y de cor: tener corazón por los aplastados por la vida. Y significa abrirse a sus necesidades desde las mismas entrañas”. Nuestro mundo presenta múltiples heridas, que hay que curar, como dice el papa Francisco, “como en un hospital de campaña”.

Un buen ejemplo nos lo ofreció él mismo el 18 de enero de 2015 en su viaje a Filipinas. Una niña de 12 años, Glizelle, que vivió en la calle y sufrió explotación, le dirigió entre sollozos esta tremenda pregunta, en nombre de los niños y mujeres marginados: “¿Por qué Dios permitió todo esto, si los niños no somos culpables? ¿Por qué tan poca gente nos ayuda?” Recomendamos mejor ver la impactante escena de las palabras de la niña, el abrazo con el Papa y la respuesta de éste. Esas imágenes son la misericordia en acción.

septiembre 26, 2018

Perdonaste mi culpa y mi pecado

septiembre 28, 2018

Jesús se hace camino: el camino de la misericordia

septiembre 29, 2018

Hazme oír la alegría de tu salvación

enero 10, 2019
pastores

Las parábolas de la misericordia

{jcomments off}

En el capítulo 15 del Evangelio de San Lucas, se nos presentan tres parábolas o comparaciones que son ejemplos de la misericordia de Dios para con los hombres: el buen pastor que busca a la oveja perdida, dejando a las otras 99 en el redil hasta que encuentra a la centésima, que estaba extraviada. Aparece también la mujer que había perdido una moneda y barre incansablemente la casa hasta que la encuentra. Y se nos habla de un padre que acoge amorosamente al hijo ingrato y derrochador, a la vez que también muestra su confianza al hijo responsable que había permanecido junto a él.

Son figuras de la solicitud paterna y misericordiosa. “En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia… En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón” (Papa Francisco, Bula Misericordiae vultus, n. 9).